celos entre hermanos como manejarlos y evitarlos

Celos entre hermanos pequeños: ¿Cómo evitarlos y manejarlos?

La relación entre hermanos no es comparable con otra. Es especial y difícil de definir. Sin embargo, a veces surgen problemas que pueden repercutir en su personalidad, su estado de ánimo y su relación con las demás personas en el presente y en el futuro. 

Sin duda, uno de los problemas más comunes es la aparición de celos, sobre todo del hermano mayor hacia el pequeño, aunque puede ocurrir al revés.

Pero, a pesar de lo que mucha gente piensa, sentir celos entre hermanos es una respuesta natural, ya que es la primera vez que se enfrentan a la situación de tener que compartir algo que tenían por derecho y puede ser complicado de gestionar, sobre todo si no son lo suficientemente mayores como para entenderlo y comprenderlo.

Por ese motivo, el objetivo de este artículo es comprender qué significan los celos y ayudarte a afrontarlos de la mejor manera posible.

Pero ¿qué son los celos entre hermanos?

Son comportamientos inadecuados que se realizan de manera inconsciente debido a que los niños sienten el miedo a ser abandonados por sus figuras de apego y buscan llamar la atención o recuperar la posición que tenían antes de que su hermano apareciera.

Y los padres o personas responsables del cuidado de los niños, ante esta nueva e incómoda situación, se sienten obligados a reaccionar y quieren eliminarlos a toda costa. Pero, aunque no puedan evitarlos, sí pueden actuar para reducir los efectos adversos que pueden originar. 

Un aspecto a tener en cuenta a la hora de entender los celos es que cada niño reacciona de una forma distinta dependiendo de diferentes aspectos:

  • La personalidad.
  • La edad.
  • El clima familiar.
  • Las experiencias vividas.
  • La educación recibida.

Consecuencias de los celos entre hermanos

Si no se actúa correctamente, los celos pueden aumentar originando consecuencias a corto y largo plazo entre los hermanos y afectando negativamente al ambiente familiar. 

Por este motivo, es vital estar atentos y detectar las señales que mandan los niños y actuar en el momento y de la manera idónea. 

Algunos de los síntomas que se manifiestan en las conductas de los hermanos con celos son:

  • Agresividad e irritabilidad.
  • Cambios de humor y de expresión verbal y gestual sin causa aparente.
  • Falta de apetito o comer demasiado.
  • Aislamiento y disminución de la comunicación.
  • Regresión a etapas anteriores del desarrollo.
  • Comportamiento desobediente ante las órdenes con una marcada actitud desafiante.
  • Alteración de sus hábitos cotidianos.
  • Actitud de indiferencia.
  • Pesadillas o alteración del sueño.
  • Manifestaciones somáticas, como, por ejemplo, dolor de barriga o de cabeza.
  • Fracaso escolar.

¿Cómo afrontar los celos entre hermanos?

No hay un método científico que asegure cómo afrontarlos de manera exitosa, ya que cada niño es distinto, igual que el entorno en el que se encuentra.

Pero hay aspectos a tener en cuenta para una correcta gestión de los celos entre hermanos y evitar, en la medida de lo posible, las consecuencias más graves:

  • Entender los celos como una respuesta normal: aceptar que es un proceso natural y que hay que lidiar.
  • Involucrar desde el principio al hermano que tiene celos: adelantarse al momento de la aparición del hermano y prepararlo.
  • Entender su punto de vista: tratar de ver el tema desde la perspectiva de los niños y comprender sus sentimientos.
  • Aportar atención individualizada: pasar tiempo de calidad a solas con cada hijo creando un espacio de confianza y disfrute para que se genere una comunicación fluida y estrecha.
  • Acondicionar un sitio para cada uno: lograr que cada niño tenga su espacio íntimo y especial donde se sienta a gusto.
  • Reafirmar el papel de cada hermano: dejar que se enfrenten a los retos y situaciones que se les presentan y que aprendan a gestionarlas por ellos mismos.
  • Poner límites y parar el comportamiento agresivo: actuar frente a comportamientos violentos e impulsivos de manera sosegada sin caer en la tentación de frenar esta situación con más actitud violenta o agresiva.
  • Establecer reglas: facilitar la convivencia y que respeten la privacidad del otro.
  • No hacer comparaciones: evitar comparar la actitud de los hermanos para prevenir más distanciamiento o rivalidad entre ellos o bajar la autoestima.
  • Involucrar al hermano celoso en el cuidado del otro: hacerle partícipe y darle alguna pequeña responsabilidad para que lo vea como un compañero más que como un rival.
  • Fomentar actitudes positivas entre los hermanos: elogiar y reconocer una buena actitud con el hermano para reforzarle algo que ha hecho y quiera volver a repetirlo.
  • No recriminarle su actitud: impedir que se potencien los celos y evitar que se sienta culpable.
  • Estimular la expresión de emociones: favorecer la libertad de expresión del hermano con celos y enseñarle a reconocer y gestionar sus emociones.
  • Mantener las rutinas: evitar cambios importantes para que no relacione los dos acontecimientos y hacer el cambio menos brusco para que le resulte más fácil aceptarlo.

Beneficios de detectar los celos entre hermanos y actuar correctamente

Una buena gestión de los celos y proporcionar acompañamiento a los niños no solo mejorará su relación y el ambiente familiar, sino que el aprendizaje les servirá para el resto de sus vidas. 

Por este motivo, el papel que desempeñan las personas encargadas del cuidado de los niños es fundamental. Es su responsabilidad trabajar su actitud frente a momentos complicados y saber reconocer lo que están sintiendo y cómo pueden actuar utilizando el sentido común y no dejándose llevar por sus emociones.

Y si, a pesar del esfuerzo, los celos no desaparecen y se vuelven excesivos es recomendable consultar a un psicólogo infantil y así poder reconducir la situación a tiempo. 

Conclusión

La llegada de un nuevo miembro cambia la dinámica familiar. Es inevitable, ya que los celos son la respuesta natural de un niño acostumbrado a recibir una mayor atención. Ante esta situación, lo mejor es valorar los efectos que se originan y evitar que sobrepasen un nivel de intensidad perjudicial. 

Por tanto, la herramienta más eficaz para tratar los celos es la toma de conciencia que hacen los responsables del cuidado de los niños y aceptar la necesidad de adaptarse a la situación. Estos, sin duda, son la clave para ayudar a que empiece con buen pie la relación entre hermanos.

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